Ese cuadro hoy, en la más ortodoxa de las acciones revolucionarias, busca la mecha que encienda la polarización y reviva los enfrentamientos contra el “enemigo histórico” para recuperar los espacios sociales ocupados por la irritación de la sociedad civil.

Las noticias falsas en las redes sociales, la movilización de equipos militares a la frontera con Colombia, el “diálogo” con partidos nominales y personeros pro gobierno de la política venezolana. La visita a Rusia, y a Corea del Norte. Han sido acciones calculadas por el chavismo que hasta el presente, poco, casi nada ha estimulado la opinión pública hacia la reconquista de los mejores días del fervor revolucionario. Aquellos momentos de grandes concentraciones, reforzadas con el sueño del ideal socialista que prometió la justicia social. Las proclamas de tantos años como defensores de los pobres que dejaron de existir en el ánimo de los sectores sociales y que los líderes del PSUV y el gobierno de la usurpación intentan con desesperadas estrategias obtener: el anhelado retorno popular.

El asunto es que objetivamente fuera de los espejismos prefabricados por la revolución bolivariana; asumidos demencialmente por reducidos grupos de funcionarios de confianza, la tarea es agreste e imposible. La razón: la población lucha diariamente contra la miseria que deja víctimas en el camino y percibe como cuan rueda de carreta intentada suplir por hostias, la negación empecinada de los gobernantes a la tragedia nacional. Ese cuadro hoy, en la más ortodoxa de las acciones revolucionarias, busca la mecha que encienda la polarización y reviva los enfrentamientos contra el “enemigo histórico” para recuperar los espacios sociales ocupados por la irritación de la sociedad civil que acompaña, con naturales críticas y observaciones, el rescate del orden constitucional que encamina la Asamblea Nacional. Es la intención de la agitación oficialista por estos días, amparada, en los decretos que alguna vez gritó en cadena nacional el comandante muerto, ordenando expropiaciones a diestra y siniestra que ahora, de la mano de las milicias y colectivos, resucitan bajo el Plan Ubica tu casa.

Cementerios de bases y losas

La Misión Barrio Nuevo, Barrio Tricolor, desarrolló la tarea de construir viviendas por autoconstrucción y la refracción de ranchos. Constatado directamente en Heres y Caroní. La Misión Vivienda se expandió por los lugares más insospechados (centros y espacios urbanos proyectados como recreativos) dejando como saldo lo que algunos denominaron no sin cierto desdén: “soluciones pobres para pobres”; que con inmediatez del tiempo se tradujo en agrietamientos y fallas de construcción en la mayoría de los complejos residenciales entregados.

Ahora, luego de largos meses paralizados, sin mencionar recursos, inversiones, y sin rendir cuentas de los montos extraordinarios destinados a esas misiones, aparecen con cifras de soluciones habitacionales que no tienen lógica en los números, y el mayor desmentido a sus “soluciones” parte de su estrategia de agitación política, usando de bandera la inconformidad de la población (igual en cualquier área de la vida del país), con la adquisición de casa propia o también con la no tan lejana añoranza de centenares de aparatos de línea blanca, traídos desde la lejana China en lo que se denominó “Mi casa bien equipada”.

En Heres exhibieron camiones y camionetas que llegaban a las comunidades llevando material para la construcción hecha por los vecinos. De Barrio Nuevo, Barrio Tricolor, empezaron por el robo de materiales: pocetas, marcos de puertas y ventanas, cuñetes de pinturas. Hoy nadie habla de eso. Del registro en las comunidades, una cantidad entre 20 o 30 casas por sectores se acometieron y las refracciones fueron pocas. Quedaron losas y cabillas que sirven de esqueleto a las columnas levantadas en diversas parroquias, esfumándose así esas misiones. En la población de El Almacén, zona rural de Heres, fue famoso el número de losas (30 al menos) que nunca llegaron a ser casas, bajo la responsabilidad, además de funcionarios y concejales rojos. En Maipure I, muchos, luego de levantar el terreno de sus ranchos siguen esperando, casi a la intemperie y a la buena de Dios, por aquella promesa que casi les hizo damnificados.

Que la ley y la sociedad civil te acompañen

“Los habitantes del edificio Cuatricentenario, ubicado en la avenida Presidente Medina en la parroquia San Pedro recibieron el miércoles 18 de septiembre la visita de un grupo de personas, que a pesar de no presentar credenciales, se identificaron como fiscales, integrantes del supuesto “poder popular” y representantes de la junta interventora de la Alcaldía metropolitana. Estaban acompañados por funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana. (…) Los denunciantes señalaron que estas personas fueron directamente a tres apartamentos ubicados en los pisos 3, 5 y el PH, acerca de los cuales ya tenían información de que los inmuebles estaban vacíos, dos de ellos porque sus dueños se marcharon del país y otro por la muerte de su ocupante”. Nota El Estímulo, 30/09/2019. “@Watcher_Ven #30Sep / Vecinos de la Urb. Las Peonías de Puerto Ordaz, salieron a la calle a defender sus propiedades y en rechazo a la invasión de casas. Los invasores dicen tener el apoyo del militar chavista Justo Noguera / #Guayana”. En la sesión ordinaria de la Asamblea Nacional del martes 1 de octubre se aprobó un acuerdo sobre el censo que estaría implementando el Gobierno de usurpación. Entre sus conclusiones: “Exigir el cese inmediato del XV Censo Nacional del Sistema Estadístico y Geográfico, que tiene como finalidad localizar viviendas desocupadas para despojar de ellas a sus propietarios. Respetar el derecho fundamental a la propiedad privada consagrado en nuestra constitución. Designar una comisión especial para dar inicio a un proceso de investigación a los funcionarios que investidos de poder por parte del régimen usurpador, violen el derecho a la propiedad”. Cuenta de la red social twitter transcribe: “@abogadosvenezu1 25 sept. A TODOS los PROMOTORES de la INVASION de las CASAS de nuestros HERMANOS VENEZOLANOS que motivados por el HAMBRE han tenido que abandonar Vz, va este MENSAJE: Cuando regrese la ley, queremos que estén claros q COMETIERON un DELITO y como la sombra sigue persona los vamos a perseguir.” Acompaña un corto video donde la Dra. Gloria Pino -se identifica de esta manera- señala que el artículo 471, literal A del Código Penal contempla penas entre 5 y 10 años, y multas de 50 unidades tributarias, para “…a todas aquellas personas que no solamente invadan con fines de lucro, sino aquellas que simplemente deseen ocupar una vivienda”.

El acontecer descarrilado del último trimestre del año en curso tiene signos claros que “esto no da para más”. En Bolívar es imperativo valorar las maniobras del régimen. Los diputados guayaneses (desde la comisión especial) en una situación explosiva como la amenaza a las viviendas y hogares, no pueden esperar fotografías -tan de costumbre aquí- para la organización de rigor. La sociedad civil sigue a la expectativa pero el hastío, sin los debidos causes, puede empujar a que la justicia sea la que los revolucionarios llaman “justicia popular”, con el aditamento que ahora ellos se encuentran en el banquillo. A tal desbordamiento, fuera de la ley, las fuerzas democráticas no se pueden permitir llegar.

Trocitos…

- Lamentamos, profundamente, los fallecimientos en Ciudad Bolívar, del doctor Celestino Montes de Oca, que acompañó hasta sus últimos días las luchas democráticas y de nuestro apreciado amigo Pedrito Machado, profesor ligado a infinidad de luchas políticas y magisteriales.