Miembros de la Operación Libertad Sindical calificaron el declive de la producción de la acería, reestatizada en 2008, como un “crimen industrial”. Más del 90% de sus áreas están paralizadas, mientras 3 mil trabajadores esperan aún el pago de la última quincena de septiembre, denunciaron.

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Trabajadores de la Siderúrgica del Orinoco Alfredo Maneiro (Sidor) y miembros de la Operación Libertad Sindical exigieron este martes la realización de una auditoría en la acería estatal para determinar responsabilidades de lo que calificaron como un “crimen industrial”. Denunciaron, además, que 3 mil trabajadores de la industria no han recibido el pago de la quincena correspondiente al 30 de septiembre.

Sidor es una acería con una capacidad comprobada de 4,3 millones de toneladas de acero, registro al que llegó en 2007, un año antes de ser reestatizada por orden del entonces presidente Hugo Chávez. Desde la vuelta a manos estatales, el declive de la producción ha sido continuo y progresivo, al punto de que a lo largo de 2019 no ha producido ni un gramo de acero líquido, mientras que la única área activa –la Planta de Pellas- opera a 6,3% de su capacidad instalada.

El trabajador José Luis Alcocer dijo que la empresa está “totalmente destruida” como consecuencia de las políticas del actual régimen político “que asumió la conducción de la empresa en 2008 y de allí se ha venido dando un decrecimiento de la producción (…) denunciamos que había un plan para destruirla desvirtuando los principios básicos de la gerencia que nunca se dio porque la junta directiva nunca se reunió”.

Dijo que, en este periodo, se usaron prácticas populistas al elegir gerentes a través del voto de los trabajadores y no se hicieron las inversiones necesarias para ejecutar planes que ya habían sido diseñados. “Hubo voluntad para destruir”, agregó.

Sostuvo que la paralización de Sidor se traduce en una pérdida de la calidad de vida de todos los venezolanos, pues la industria fabricaba insumos para la construcción, la industria alimenticia, automotriz y un sinfín de parques transformadores. Alcocer señaló que la auditoría administrativa es imprescindible, debido a la ruina que experimenta la empresa.

Para denunciarlo, dijo, solicitarán un derecho de palabra ante la Asamblea Nacional, pues el declive ha afectado no solo a los más de 15 mil empleados directos y más de 150 mil trabajadores indirectos, sino también a la economía regional. “Logramos que fuera la primera exportadora de acero del mercado andino y hoy no tenemos el precio ni de una bodega”, expresó.

El trabajador indicó que la única ruta de ingreso de Sidor en la actualidad es la venta de pellas de la única línea activa de la planta productora de aglomerados de mineral de hierro, pero desconocen los clientes y el destino de los recursos.

“Nuestro contrato colectivo lo eliminaron, eliminaron los porcentajes del tiempo de viaje, bono nocturno, día libre trabajado, eliminaron las comidas y el HCM y eso ha reducido la nómina de Sidor”, agregó, al tiempo que denunció que se usa el hambre como arma política y esto se refleja en trabajadores “desmayados” que asisten para recibir la caja de alimentos subsidiados por el gobierno de Nicolás Maduro.

El trabajador Carlos Ramírez, sidorista con 35 años de servicio en la planta, ratificó que los consejos productivos de trabajadores son un “refrito” del gobierno Nicolás Maduro que no redundará en mejoras en una industria paralizada en un 94%.