En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump cargó contra Nicolás Maduro a quien tildó de ser una “marioneta de Cuba”. Aseguró que su país tiene ayuda humanitaria lista para ser enviada a Venezuela.

Washington.- Estados Unidos adoptó este martes nuevas sanciones contra el régimen de Nicolás Maduro y sus aliados, que se dirigen contra cuatro empresas del sector petrolero y cuatro buques petroleros, con el fin de frenar los envíos de crudo desde Venezuela a Cuba.

Las empresas sancionadas son Caroil, radicada en Chipre, y Triocana, Trovase y Bluelane, estas tres con sede en Panamá, mientras que los petroleros son Sandino, Petion, Giralt y Carlota C, operados por dichas compañías. En consecuencia, todos los activos que posean bajo jurisdicción estadounidense han quedado bloqueados y los individuos y compañías de Estados Unidos tienen prohibido hacer negocios con los sancionados.

“Estados Unidos sigue emprendiendo potentes acciones contra el ilegítimo régimen de (Nicolás) Maduro y los agentes malignos que lo apoyan”, incluidos sus “benefactores cubanos”, que “le proporcionan un salvavidas y sostienen su aparato represivo y de inteligencia”, dijo el secretario del Tesoro, Steven T. Mnuchin, en un comunicado.

Mnuchin ha defendido que “el petróleo de Venezuela pertenece al pueblo venezolano y no debe ser usado como herramienta de regateo para apoyar a dictadores y prolongar la usurpación de la democracia venezolana”.

Estados Unidos ha sancionado ya a varios funcionarios chavistas, incluidos Maduro y su hijo, por corrupción, narcotráfico y violaciones de los derechos humanos, así como a las empresas vinculadas a la élite gobernante y a la industria petrolera, principal fuente de ingresos de Venezuela.

El Tesoro ha recordado una vez más que “las sanciones no tienen por qué ser permanentes”, ya que su objetivo es propiciar “un cambio positivo en el comportamiento” de los afectados. Al exjefe de la Inteligencia venezolana Manuel Cristopher Figuera se le han retirado las medidas punitivas tras desertar.

Trump carga contra Maduro

Precisamente este martes, durante la 74° Asamblea General de la ONU, el presidente estadounidense, Donald Trump, reiteró su apoyo a los venezolanos frente al dictador Nicolás Maduro, al tiempo que arremetió contra el socialismo, recalcando que “Estados Unidos nunca será un país socialista”.

Durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU, Trump se ha referido a la “brutal opresión” a la que se enfrentan en Cuba, Nicaragua y Venezuela, si bien ha centrado su mensaje en la situación en este último país a cuyo presidente acusó de ser “una marioneta de Cuba”.

“Toda América está con ustedes”, aseguró a los “venezolanos atrapados en esta pesadilla”, precisando que Estados Unidos tiene lista ayuda humanitaria para hacer llegar al país y que 55 países apoyan ya al “gobierno legítimo” de Juan Guaidó. “Seguimos de cerca la situación y esperamos el día en que la democracia será restaurada” en Venezuela, añadió.

Por otra parte, arremetió con firmeza contra el socialismo, “destructor de sociedades”. Según el mandatario, tanto el socialismo como el comunismo no tienen nada que ver con la justicia, la igualdad y el bien para los ciudadanos que propugnan. Así las cosas, ha afirmado con rotundidad que “Estados Unidos no será nunca un país socialista”.